Desde el escandoloso despido de John Galliano a principios de 2011, la Maison Dior vivió, al menos en su imagen externa, momentos de incertidumbre. Galliano, quien había sido director creativo de la legendaria casa francesa por casi 15 años, dejó una profunda marca en Dior. Amante del teatro y la femineidad, Galliano revivió lo mejor de la alta costura francesa e incluso convirtió sus desfiles ready-to-wear en extravagantes espectáculos. Pero como dice cierta modelo alemana, en la moda un día estás dentro y al otro estás fuera. Y así, de un día para el otro, Galliano estaba fuera de Dior (no es necesario mencionar el famoso incidente que lo llevó a juicio).
Entre idas y vueltas -y un par de colecciones por Bill Gaytten en el medio- la Maison anunció que Raf Simons sería el nuevo director creativo de la marca. ¡Un cambio radical! Raf Simons, diseñador belga que trabajó para Jil Sander por más de cinco años, se había convertido en sinónimo del nuevo minimalismo. Luego de la era de extravagancia à la Galliano, muchos se cuestionaban como Simons iba a incorporar su estilo al Dior actual.
Finalmente su primera colección se develó el pasado 2 de julio, durante la semana de Alta Costura en París. Con un front-row repleto de famosos y diseñadores como Marc Jacobs, Azzedine Alaïa y Diane Von Furstenberg y en un espectacular escenario cubierto de flores, Raf Simons presentó 52 diseños. La colección fue un constate viaje del pasado al futuro en el cual convivían la visión del maestro Christian Dior con la de Simons. Las referencias a la era de Christian Dior (décadas del 40-50) fueron claras: la chaqueta “Bar”, la silueta del “New Look” y los clásicos vestidos Dior hasta la rodilla se hicieron presentes a lo largo del desfile. Todos ellos fueron reinterpretados por Raf Simons, otorgando a los diseños una impronta propia. Supo combinar sus conocimientos en sastrería masculina con la femineidad de Dior, presentando corsés altamente trabajados con pantalones, vestidos y tapados que se ceñían con cinturones de metal mientras que las estampas se imprimían sobre tonos neones. En resumen, diseños modernos pero con guiños al pasado.
Incluso se pueden percibir ciertas referencias a la última colección de Raf Simons para Jil Sander, especialmente en la elección de la paleta de color. Quizás se trata de no negar su propio pasado o, en aquel entonces, cuando presentó la colección de invierno 2012/2013 en Milán, el belga ya anticipaba lo que sucedería en el futuro. Lo cierto es que el éxito de la colección de Raf Simons radica, en mi opinión, en haber fusionado con éxito dos estilos y, al final de cuentas, dos historias. Por un lado, el minimalismo característico de Simons -el cual trabajó a la perfección durante su paso por Jil Sander- y por otro el estilo de una marca que acarreaba una gran historia pero que parecía haber perdido su esencia.
El desfile de Raf Simons para Dior tuvo más prensa que cualquier otro presentado durante la semana de Alta Costura, teniendo una excelente respuesta por parte de las grandes publicaciones y medios digitales. Según el New York Times se trató del punto más alto de la semana, mientras que Style.com comenzó su review afirmando que la moda nunca había vivido algo así. En cambio, en las redes sociales y blogs aparecían diversas opiniones. Algunos amaron la colección y a otros les pareció aburrida. Ciertamente en comparación con las colecciones de Galliano, ésta puede parecer simple pero justamente allí radica su belleza. Son diseños que a simple vista dicen poco, pero que están cargados de detalles y que dicen mucho del concepto que está por detrás de la colección.
A pesar de todo, no debemos olvidar que Dior no es John Galliano, no es Bill Gaytten ni Raf Simons. Dior es Christian Dior, una Maison con un gran pasado y es el trabajo de cualquier director creativo tomar la historia de la marca y adaptarla al momento. Se trata de evolución pero sin dejar de mirar atrás. Al mismo tiempo, cada diseñador debe colocar su impronta a los diseños, y tal como Galliano apeló a la teatralidad para reinterpretar el New Look, es ahora el turno de Raf Simons y su característico minimalismo de dar un giro en Dior. Es el comienzo de una nueva etapa en Dior.

